sábado, 6 de diciembre de 2014

ENSAYO LA VERDAD Y LA BELLEZA

La Verdad y la Belleza
La belleza es considerada como la fuerza emocional que un sujeto recibe del objeto que aprecia. Esa “fuerza emocional” es un estímulo que causa la sensación de agrado en quien la aprecia. El agrado o complacencia viene por la interconexión entre lo que uno espera y lo recibido. Cuando las cosas coinciden con lo que se espera, complacen. 
Cada persona contiene en su interior el patrón comparativo que lo interconecta con lo que se le ofrece. En algunos casos este esquema comparativo o estándar proviene de tradiciones culturales y en otros casos es debido a la naturaleza propia del ser humano.
Desde la antigüedad clásica existen escritos, consideraciones y disertaciones acerca de la belleza. En aquel entonces la belleza constituía una cualidad que hacía que algo nos pareciese bello, es decir, nos agradara; No obstante el concepto de la belleza ha evolucionado según las creencias, la religión, la ciencia, la moral y hasta la tecnología, definiendo nuevos parámetros de belleza distintos en cada época.
¿Pero como relacionar este concepto con la verdad?
Sabemos que la verdad puede ser tanto objetiva como subjetiva y que se construye socialmente dependiendo así tanto del contexto, la sociedad y la cultura como de la perspectiva desde la que sea analizada, esto se puede relacionar al concepto de belleza desde diferentes culturas, épocas y perspectivas distintas.

No se puede explicar porque depende de los ojos, las percepciones culturales comunes y cómo el cerebro humano interpreta los aspectos de la belleza. Estas son percepciones únicas en donde las diferentes culturas y tradiciones aprecian los aspectos que hacen hermosas a las mujeres de diferentes maneras.

Independientemente del origen étnico, no es difícil ver y conocer las cualidades normales de la belleza femenina. Estas incluyen un cuerpo y rostro cuyas proporciones son simétricas, una tez suave y en general, características que se consideran uniformes y convencionales. En algunas culturas, estos aspectos van junto con ser delgada y atlética, ya que sugieren estabilidad financiera y autodisciplina. Sin embargo, en la antigua Europa, una mujer redondeada era un signo evidente de belleza y un estatus social más alto. De igual manera sucede en algunos países en desarrollo.

En muchos países del sudeste asiático, la palidez es considerada como una definición de belleza, a diferencia de sus homólogas europeas y americanas, que a veces trabajan duro para verse bronceadas, las chicas de estos países trabajan para evitar cualquier coloración adicional. Para estas mujeres asiáticas, la piel oscura sugiere generaciones de trabajo agrícola bajo un sol caliente, lo que significa una baja condición social. Otra marca de belleza en algunas zonas de Asia es tener ojos grandes. Debido a esto, y al deseo de sobresalir, no es raro que las mujeres asiáticas se sometan a cirugías para hacer que sus ojos parezcan más grandes y tener párpados de aspecto caucásico. En cada continente existen diferentes culturas, pero a la vez todas estas se relacionan con la belleza.

En África se ve la belleza definida de una manera muy diferente. Tras la pubertad, los dientes inferiores de las niñas se eliminan de manera que sus labios inferiores puedan ser perforados y estirados con una placa de arcilla, entonces, la belleza relativa de la mujer se juzga por el tamaño de su labio inferior. Una tribu en Etiopía utiliza las cicatrices para juzgar la belleza femenina; las cicatrices en el torso y el pecho de la mujer representan la sensualidad y atractivo. En Nueva Zelanda, incluso en los tiempos modernos, una cara cubierta de tatuajes se utiliza como un signo de orgullo cultural y belleza.

A veces, sin darnos cuenta, entramos en ese constante patrón de categorizar. Nos basamos en ideas estereotipadas, en deseos reprimidos, en creencias que no cuestionamos porque “han estado así toda la vida”, en modas que cambian con el paso del tiempo. Fomentamos la continuidad de mitos relativos a este tema: las bonitas no necesitan maquillarse, las feas son corrientes, nos hemos bombardeado de tantas ideas erróneas que, al final, nos afecta en la manera de percibirnos a nosotras mismas.
 Se estima que la belleza es lo que resulta agradable a los ojos y a los sentidos y que, por tanto, causa una emoción agradable y placer; sin embargo, no todo lo que nos causa placer tiene que ser bello, con lo cual se reconoce que la belleza también tiene un grado subjetivo y que depende de los ojos de quien la ve y de las reglas de la época.
En conclusión, posiblemente al día de hoy una de las teorías más aceptadas respecto a este tema es la propuesta por el relativismo, que dice que las cosas son bellas o no lo son según el fin que persigan.


Descargar

No hay comentarios.:

Publicar un comentario